Exodo

 


Libro de Éxodo

 

Éxodo: en hebreo shemot, “estos son los nombres”

La palabra griega éxodo, que aparece en la versión de la Biblia Septuagésima, y significa “salida

Pensamiento clave: Liberación

Autor: Moisés fue el autor del Libro de Éxodo

·        (Éxo 17:14  Entonces el Señor dijo a Moisés:

–Escribe esto en un libro, para que sea recordado; y dile a Josué que voy a borrar por completo[j] el recuerdo de los amalecitas.

·        Éxo 24:4  Entonces Moisés escribió todo lo que el Señor había dicho, y al día siguiente, muy temprano, se levantó y construyó un altar al pie del monte, y colocó doce piedras sagradas, una por cada tribu de Israel.

Éxo 24:5  Luego mandó a unos jóvenes israelitas que mataran toros y los ofrecieran al Señor como holocaustos y sacrificios de reconciliación.

Éxo 24:6  Moisés tomó la mitad de la sangre y la puso en unos tazones, y la otra mitad la roció sobre el altar.

Éxo 24:7  Después tomó el libro del pacto y se lo leyó al pueblo, y ellos dijeron:

–Pondremos toda nuestra atención en hacer lo que el Señor ha ordenado. ;

·        Éxo 34:27  El Señor dijo a Moisés: “Escribe estas palabras, porque ellas son la base del pacto que yo hago contigo y con los israelitas.”).

 

Fecha de su Escritura: El Libro de Éxodo fue escrito entre el 1440 y 1400 a.C.

Propósito de la Escritura: La palabra “éxodo” significa salida. En el tiempo de Dios, el éxodo de los israelitas de Egipto, marcó el final de un período de opresión para los descendientes de Abraham (Gén 15:13  Entonces Jehová dijo a Abram: Ten por cierto que tu descendencia morará en tierra ajena, y será esclava allí, y será oprimida cuatrocientos años.), y el principio del cumplimiento del pacto de la promesa hecha a Abraham, de que sus descendientes no sólo habitarían en la Tierra Prometida, sino también se multiplicarían y llegarían a ser una gran nación

·        (Gén 12:1  Pero Jehová había dicho a Abram: Vete de tu tierra y de tu parentela, y de la casa de tu padre, a la tierra que te mostraré.

Gén 12:2  Y haré de ti una nación grande, y te bendeciré, y engrandeceré tu nombre, y serás bendición.

Gén 12:3  Bendeciré a los que te bendijeren, y a los que te maldijeren maldeciré; y serán benditas en ti todas las familias de la tierra.,

·        Gén 12:7  Y apareció Jehová a Abram, y le dijo: A tu descendencia daré esta tierra. Y edificó allí un altar a Jehová, quien le había aparecido.). El propósito del libro puede ser expresado como un seguimiento desde el rápido crecimiento de los descendientes de Jacob en Egipto, hasta el establecimiento de la nación teocrática en su Tierra Prometida.

 

Versos Clave:

·         Éxo 1:8  Entretanto, se levantó sobre Egipto un nuevo rey que no conocía a José; y dijo a su pueblo…

·         Éxo 2:24  Y oyó Dios el gemido de ellos, y se acordó de su pacto con Abraham, Isaac y Jacob.

Éxo 2:25  Y miró Dios a los hijos de Israel, y los reconoció Dios.

·        Éxo 12:27  vosotros responderéis: Es la víctima de la pascua de Jehová, el cual pasó por encima de las casas de los hijos de Israel en Egipto, cuando hirió a los egipcios, y libró nuestras casas. Entonces el pueblo se inclinó y adoró.

·        Éxo 20:2  Yo soy Jehová tu Dios, que te saqué de la tierra de Egipto, de casa de servidumbre.

Éxo 20:3  No tendrás dioses ajenos delante de mí.

 

Breve Resumen: Éxodo comienza donde se queda Génesis, mientras Dios trata con Su pueblo elegido, Los hebreos.

Éxodo sigue los eventos desde el tiempo en que Israel entra en Egipto como invitados de José, quien era un personaje poderoso en Egipto, hasta que ellos fueron eventualmente liberados de la cruel esclavitud a la cual habían sido llevados por “…un nuevo rey que no conocía a José.” (Éxodo 1:8)

 

Los capítulos 1-14 describen:

*    las condiciones de opresión de los judíos bajo el gobierno del faraón, el surgimiento de Moisés como su libertador,

*    las plagas traídas por Dios sobre Egipto a causa de la negativa de su líder de someterse a Él, y

*    la salida de Egipto.

La soberana y poderosa mano de Dios es apreciada en los milagros de las plagas – terminando con la plaga de la muerte de los primogénitos y la institución de la primera Pascua – la liberación de los israelitas, su paso por el Mar Rojo, y la destrucción del ejército egipcio.

 

La parte central de Éxodo es dedicada al peregrinaje en el desierto y la milagrosa provisión de Dios para Su pueblo.

Él les dio pan del cielo, agua dulce, agua de la roca, victoria sobre aquellos que los hubieran destruido, Su Ley escrita en tablas de piedra por Su propia mano:

Éxo 20:1  Entonces Dios pronunció estas palabras: (Hoy mucho se habla de sus promesas, pero NO se habla de sus Mandamientos)

*      I Éxo 20:2  Yo soy el Señor, tu Dios, que te hice salir de Egipto, de un lugar en esclavitud.

*      II Éxo 20:3  No tendrás otros dioses delante de mí.

Éxo 20:4  No te harás ninguna escultura y ninguna imagen de lo que hay arriba, en el cielo, o abajo, en la tierra, o debajo de la tierra, en las aguas.

Éxo 20:5  No te postrarás ante ellas, ni les rendirás culto, porque yo soy el Señor, tu Dios, un Dios celoso, que castigo la maldad de los padres en los hijos, hasta la tercera y cuarta generación, si ellos me aborrecen;

Éxo 20:6  y tengo misericordia a lo largo de mil generaciones, si me aman y cumplen mis mandamientos.

*      III Éxo 20:7  No pronunciarás en vano el nombre del Señor, tu Dios, porque él no dejará sin castigo  (NO tolerará) al que lo pronuncie en vano.  (Prohíbe utilizar el santo Nombre de Dios, inútilmente, sin razón alguna, ya sea como fórmula mágica o con algún fin persuasivo como engañar, defraudar o jurar en falso)

*      IV Éxo 20:8  Acuérdate del día sábado para santificarlo.

Éxo 20:9  Durante seis días trabajarás y harás todas tus tareas;

Éxo 20:10  pero el séptimo es día de descanso en honor del Señor, tu Dios. En él no harán ningún trabajo, ni tú, ni tu hijo, ni tu hija, ni tu esclavo, ni tu esclava, ni tus animales, ni el extranjero que reside en tus ciudades.

Éxo 20:11  Porque en seis días el Señor hizo el cielo, la tierra, el mar y todo lo que hay en ellos, pero el séptimo día descansó. Por eso el Señor bendijo el día sábado y lo declaró santo.

*      V Éxo 20:12  Honra a tu padre y a tu madre, para que tengas una larga vida en la tierra que el Señor, tu Dios, te da.

*      VI Éxo 20:13  No asesinarás.

*      VII Éxo 20:14  No cometerás adulterio.

*      VIII  Éxo 20:15  No robarás.

*      IX Éxo 20:16  No darás falso testimonio contra tu prójimo.

*      X  Éxo 20:17  No codiciarás la casa de tu prójimo; no codiciarás la mujer de tu prójimo, ni su esclavo, ni su esclava, ni su buey, ni su asno, ni ninguna otra cosa que le pertenezca.

Éxo 20:18  Al percibir los truenos, los relámpagos y el sonido de la trompeta, y al ver la montaña humeante, todo el pueblo se estremeció de temor y se mantuvo alejado.

Éxo 20:19  Entonces dijeron a Moisés: "Háblanos tú y oiremos, pero que no nos hable Dios, porque moriremos".

 

Y Su presencia en forma de columnas de fuego y nube, la gente continuamente murmuraba y se rebelaba contra Él.

La última tercera parte del libro, describe la construcción del Arca del Pacto y el plan para el Tabernáculo con sus variados sacrificios, altares, mobiliario, ceremonias y formas de adoración.

 

Referencias Proféticas: Los numerosos sacrificios requeridos a los israelitas eran una ilustración del sacrificio supremo, la Pascua del Cordero de Dios, Jesucristo. En la noche de la última plaga en Egipto Éxo 12:7  Después tomarán un poco de su sangre, y marcarán con ella los dos postes y el dintel de la puerta de las casas donde lo coman.

, (Nace el “Pesaj”) se sacrificó un cordero sin defecto y su sangre se aplicó en los dos postes y el dintel de las puertas en las casas del pueblo de Dios, protegiéndolos del ángel de la muerte.

Esto prefiguraba a Jesús, el Cordero de Dios sin mancha y sin contaminación (1Pe 1:19  sino con la sangre preciosa de Cristo, como de un cordero sin mancha y sin contaminación,), cuya sangre aplicada en nosotros, nos asegura la vida eterna. Entre las presentaciones simbólicas de Cristo en el libro de Éxodo está el relato del agua que sale de la roca en Éxo 17:6  He aquí que yo estaré delante de ti allí sobre la peña en Horeb; y golpearás la peña, y saldrán de ella aguas, y beberá el pueblo. Y Moisés lo hizo así en presencia de los ancianos de Israel.

Así como Moisés golpeó la roca para proporcionar el agua de vida para que bebiera la gente, así Dios golpeó la Roca para nuestra salvación, crucificando a Cristo por nuestro pecado, y de la Roca salió el don del agua viva (Jua 4:10  Respondió Jesús y le dijo: Si conocieras el don de Dios, y quién es el que te dice: Dame de beber; tú le pedirías, y él te daría agua viva.). La provisión del maná en el desierto es un cuadro perfecto de Cristo, el Pan de Vida (Jua 6:48  Yo soy el pan de vida.), provisto por Dios para darnos vida.

 

Aplicación Práctica: La Ley de Dios, fue dada en parte para mostrar al ser humano que era incapaz de guardarla. Somos incapaces de agradar a Dios por medio del cumplimiento de la ley; por tanto, Pablo nos exhorta a “poner nuestra fe en Jesucristo, para que podamos ser justificados por la fe en Cristo y no por la observancia de la ley, porque por las obras de la ley, ninguno será justificado.” (Gál 2:16  sabiendo que el hombre no es justificado por las obras de la ley, sino por la fe de Jesucristo, nosotros también hemos creído en Jesucristo, para ser justificados por la fe de Cristo y no por las obras de la ley, por cuanto por las obras de la ley nadie será justificado.)

La provisión de Dios para los israelitas, desde su liberación de la cautividad hasta el maná y las codornices en el desierto, son claras indicaciones de Su provisión por gracia para Su pueblo. Dios ha prometido cubrir todas nuestras necesidades. (1Co 1:9  Fiel es Dios, por el cual fuisteis llamados a la comunión con su Hijo Jesucristo nuestro Señor.)

 

Debemos confiar en el Señor, porque Él puede librarnos de todo.

Pero Dios no permite que el pecado quede impune para siempre. Como resultado, podemos confiar en Su retribución y justicia. Cuando Dios nos libra de una mala situación, debemos procurar no regresar. Cuando Dios nos demanda algo, Él espera que lo cumplamos, pero al mismo tiempo Él nos da la gracia y misericordia porque Él sabe que por nosotros mismos, jamás podremos ser capaces de obedecer plenamente.